martes, 27 de septiembre de 2011
Somewhere over the Rainbow...
Este fin de semana, por ser mi último fin de semana en Canada, he ido a las Niagara Falls, uno de los miles de regalos que nos da la naturaleza y que nosotros, la sociedad actual, destruímos, construyendo rascacielos, centros comerciales y casinos alrededor de ello.
Realmente es decepcionante llegar y que lo primero que veas es una frontera, un muro gigante que separa USA de Canada, lo segundo que veas sea letreros luminosos y gigantes en los que ponga... Hard Rock Café, Casino, etc.
Creo que no están cuidando como deberían una cosa que lo merece, no solo por lo impresionante que son dichas cataratas, sino también por respeto a los animales que habitan en ellas (patos, gaviotas, peces...), que están obligados a vivir en una zona donde las aguas están llenas de espuma creadas por la grasa y aceites de los botes que recorren las cataratas, y demás residuos vertidos por las ciudades colindantes.
Y después de todo esto os preguntaréis: entonces, ¿merece la pena ir a verlas? Por supuesto que lo merece, es alucinante, impresionante, inmenso! Y lo creáis o no... También es bueno ver la sobreexplotación que hace el ser humano a la naturaleza, ya que nosotros también hacemos cosas parecidas en España (sin ir más lejos, solo hay que ver el estado de nuestras playas).
Para terminar... Decir que Toronto ha sido una gran experiencia en mi vida. Un mes aquí, tan lejos y sola, me ha venido muy bien, para darme cuenta de que la gente que me rodea está ahí, muy cerca, esté donde esté; para seguir creciendo como persona; para mejorar mi inglés; para afirmar que nunca me vendría a vivir a Norteamérica y para darme cuenta de que España, aunque tenga que cambiar muchas cosas, no está tan mal.
Aquí dejo una canción que no para de sonar en mi cabeza desde unos días, Somewhere over the rainbow.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario